El equipo de "Get Up" se metió en esto esta semana, barajando la idea de que los Cowboys o los Eagles hicieran un movimiento por el ala defensiva de los Raiders, Maxx Crosby. Y honestamente, no es tan descabellado como suena a primera vista. Estamos hablando de un tipo que tuvo 14.5 sacks en 2023, su segunda temporada consecutiva con sacks de dos dígitos. Ese tipo de producción no crece en los árboles, especialmente para equipos que sienten que están a una o dos piezas de un Super Bowl.
Miren, tanto Dallas como Filadelfia tienen pass rushers. Micah Parsons es un cyborg, liderando a los Cowboys con 14 sacks la temporada pasada. Para los Eagles, Haason Reddick entregó 11 sacks en 2022 y 16 en 2023 antes de que lo traspasaran a los Jets esta primavera. Pero la tabla de profundidad detrás de Parsons en Dallas no está exactamente llena de destructores de juego, y aunque los Eagles agregaron a Bryce Huff, Crosby es una bestia completamente diferente. Ha jugado 17 partidos en todas menos una de sus cinco temporadas en la NFL, aportando una intensidad y un motor inigualables. Es un candidato legítimo a Jugador Defensivo del Año cada año que pisa el campo.
Aquí está la cosa: Crosby tiene contrato con los Raiders hasta 2026. Firmó una extensión de cuatro años y $98.98 millones en 2022, con $53 millones garantizados. Ese es un precio considerable, y cualquier equipo que lo traspase asumiría ese salario. Para los Cowboys, que ya están navegando la situación contractual de CeeDee Lamb y el futuro de Dak Prescott, agregar otro contrato masivo sería un aprieto. Actualmente tienen alrededor de $10 millones en espacio salarial, según OverTheCap.com. Los Eagles tienen un poco más de flexibilidad, alrededor de $26 millones, pero también acaban de darle a DeVonta Smith una extensión de tres años y $75 millones.
Luego está el capital de draft. Las Vegas no va a regalar a su mejor jugador. Un traspaso por Crosby probablemente requeriría al menos una selección de primera ronda, posiblemente más, considerando su edad (26) y su producción constante. Los Raiders exigirían una prima, y con razón. No están precisamente nadando en talento, y Crosby es la cara de su defensa. ¿Recuerdan lo que los Bears obtuvieron por Khalil Mack en 2018? Dos selecciones de primera ronda, entre otras cosas. El valor de Crosby no está lejos de eso.
Hablando en serio: no veo a ninguno de los dos equipos apretando el gatillo. Por mucho que Crosby elevara ambas defensas, las acrobacias salariales y el capital de draft requeridos son demasiado altos. Los Cowboys necesitan pagar a Lamb, y tienen otros huecos que llenar. Su línea ofensiva podría usar más ayuda, y su juego terrestre fue inconsistente en el mejor de los casos el año pasado, promediando solo 112.9 yardas terrestres por partido, el puesto 15 en la liga. Los Eagles, mientras tanto, acaban de reorganizar su posición de coordinador defensivo nuevamente, trayendo a Vic Fangio. Están tratando de construir continuidad, no de desmantelar su plantilla por un solo jugador, por muy bueno que sea.
¿Mi opinión? Traspasar por Crosby sería un movimiento de desesperación para un equipo que no está tan cerca como cree. Tanto los Cowboys como los Eagles tienen aspiraciones de Super Bowl, pero también tienen suficiente talento como para no hipotecar su futuro por un solo jugador. Es una idea atractiva, un movimiento llamativo, pero no es inteligente para ninguna de las dos organizaciones en este momento.
Predicción audaz: Maxx Crosby termina su carrera como Raider, sin vestir nunca la camiseta de otro equipo de la NFL.