Los rumores han ido creciendo, y ahora parece oficial: Las Vegas está preparada para albergar el Super Bowl LXIII después de la temporada 2028. Fuentes cercanas a la NFL indican que los propietarios están listos para aprobar lo que muchos han considerado inevitable desde la llegada de los Raiders en 2020. Esto no se trata solo del Allegiant Stadium; se trata de que toda la ciudad demuestre su capacidad para organizar eventos.
Miren, Las Vegas ha demostrado que puede manejar el gran escenario. El Draft de la NFL en 2022 atrajo a unos 300,000 aficionados al Strip, rompiendo récords de asistencia anteriores para el evento. Luego estuvo el Gran Premio inaugural de Fórmula 1 de Las Vegas en noviembre de 2023, que a pesar de algunos problemas logísticos iniciales, ofreció un espectáculo. La ciudad generó 1.2 mil millones de dólares en impacto económico solo con la carrera de F1. Esto no se trata solo de fútbol americano; se trata de que la NFL plante su bandera en una ciudad que sabe cómo montar un espectáculo mejor que casi cualquier otro lugar en la Tierra.
La mudanza de los Raiders a Las Vegas fue un cambio de juego para la franquicia y la liga. Su temporada inicial en el Allegiant Stadium, 2020, se jugó sin aficionados debido a la pandemia, pero el impresionante estadio de 1.9 mil millones de dólares se convirtió rápidamente en un telón de fondo icónico para los domingos de la NFL. El rendimiento del equipo en el campo ha sido variado, con un récord de 25-42 desde su reubicación. Aun así, el estadio en sí ha sido un éxito masivo, agotando regularmente sus 65,000 asientos.
La cuestión es que el Super Bowl ya no se trata solo del partido. Es un festival de una semana, una convención corporativa y un imán de celebridades. Las Vegas tiene la infraestructura lista para ese tipo de espectáculo. Hay 150,000 habitaciones de hotel a pocos kilómetros del Allegiant Stadium. Comparen eso con Glendale, Arizona, que fue sede del Super Bowl LVII en febrero de 2023 y tiene una fracción de esas acomodaciones. La logística es simplemente más fácil en Las Vegas.
El abrazo de la NFL a Las Vegas señala un cambio más amplio en cómo la liga ve su evento principal. Ya no se trata solo de los mercados de fútbol americano tradicionales. Se trata de maximizar la exposición, los ingresos y el valor de entretenimiento. El Pro Bowl se trasladó a Orlando en 2017 y luego a Las Vegas en 2022, lo que demuestra la voluntad de la liga de experimentar con las ciudades anfitrionas. El Pro Bowl de 2024, también en Orlando, todavía no generó el mismo entusiasmo que Las Vegas.
Aquí está la cuestión: algunos puristas podrían quejarse de la "comercialización" del Super Bowl, pero no están entendiendo el punto. La NFL es un negocio, y Las Vegas ofrece una plataforma inigualable para ese negocio. Es una ciudad construida sobre el entretenimiento, y el Super Bowl es el evento de entretenimiento definitivo. ¿Mi opinión? Este movimiento obligará a otras ciudades a mejorar su juego si quieren albergar futuros Super Bowls. El listón acaba de subir significativamente.
Hablando en serio: el Super Bowl LXIII en Las Vegas será el boleto de Super Bowl más caro de la historia. Esperen que el valor nominal supere fácilmente los 3,000 dólares por los asientos más altos.